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He decidido comenzar este blog porque deseo compartir con mis lectores cada una de las experiencias y enseñanzas que la música me ha dejado. También lo estoy haciendo porque considero que en la vida lo que no se escribe se olvida o como dicen “las palabras se las lleva el viento”, por eso quiero animarlos a que escriban su historia y que lo hagan con el corazón porque algún día no estaremos en este mundo para contarlo, pondré todo de mi para que sea un disfrute para ustedes leer este blog. Saludos!

Contrabajo serpiente

No recuerdo que tan avanzado estaba ese primer año de clases de música, recuerdo que era 2012 y el profesor de contrabajo se fue del sinfónico poco tiempo después de yo haber ingresado, es decir no había profesor de Contrabajo. Quien nos daba clases era una profesora de Violoncello que paso a  manejar las cuestiones de los estudiantes de ambos instrumentos.

 Mis clases instrumentales eran en la mañana porque estaba en secundaria en el colegio en la jornada de la tarde, en una ocasión llegue a la clase pero los profesores estaban reunidos con el director del sinfónico y no cancelaron las clases porque el lugar siempre esta abierto para que los estudiantes que deseen practicar solos lo hagan, entonces la profe me dijo que subiera (el lugar contiene 4 pisos) y practicara lo visto en la clase anterior, efectivamente subí pero se me había pasado un detalle era subir el aparato afinador porque como es instrumento de cuerdas se debe organizar su sonido y esto se puede hacer con un afinador o a oído (para personas avanzadas con el oído desarrollado para esto).

Para ahorrarme la caminada hasta abajo, decidí afinar a oído y me fue fatal porque imagínense no llevaba ni siquiera 1 año estudiando música por lo tanto mi oído no distinguiría entre una cuerda muy desafinada o una afinada, les cuento que una de esas cuerdas se soltó bruscamente porque la apreté de más y eso parecía una serpiente furiosa porque ese instrumento es mas grande que yo y de estatura tengo 1.67 tampoco podía tirar el instrumento porque se dañaría, en todo ese movimiento la cuerda me pego en un ojo, lo bueno fue que en el salón de al lado había una compañera que me ayudo a bajar el instrumento y me llevo a donde los profes, todos se escandalizaron excepto mi mamá (ella me ama pero sabe que clase de hija tiene jajaja), cuando la llamaron mando a una tía que estaba mas cerca del lugar para que me recogiera.

Finalmente acabe toda una semana con el ojo morado vuelto nada, son “gajes del oficio”.

Saludos nos vemos en una próxima amigos!

Buena vibra y mucha música.

Una Osadía

A los 6 años yo estaba en grado primero de primaria, ahí conocí a la que se convirtió en mi mejor amiga Alejandra (un nombre cualquiera para ocultar su identidad) nos llevamos un mes de diferencia en la edad y el colegio era pequeño entonces casi siempre habían muy pocos compañeros en nuestro grado, por eso y más éramos las inseparables a excepción de cuando ella se iba a conciertos o presentaciones musicales (yo quedaba desahuciada prácticamente sola en ese colegio), a Alejandra le daban clases musicales en un sinfónico muy bueno, ella estudiaba el violín y era de las mejores (me entere después de cierto tiempo), ella se la pasaba horas hablándome de lo que hacían lo que comían y todo lo que la divertía estar ahí, entonces le dije que por favor hablara con la administradora a ver qué posibilidad existía de que me recibieran porque yo también quería estudiar y conocer todo lo que mi amiga ya sabía, pero siempre la respuesta era que no habían cupos (el sinfónico es gratuito para niños de zonas vulnerables les enseñan a tocar instrumentos de cuerdas frotadas: Violín, Viola, Cello y Contrabajo).

Después de cierto tiempo le comenté a mi mamá el deseo de aprender sobre música en ese sinfónico, mi madre fue varias veces y después de tantos intentos logro conseguirme un cupo cuando yo tenía 12 años (Alejandra se retiró 1 o 2 años después de yo haber ingresado, no recuerdo exactamente el tiempo), aquí comienza las verdaderas historias y tropezones, pero todos dejando unas maravillosas enseñanzas.

El primer año a todos los que acabábamos de ingresar nos pusieron a aprender coro para las presentaciones pero igual recibíamos clases cada quien en su instrumento que había elegido, conmigo paso algo particular y es que escogí el violín porque de hecho no conocía los otros instrumentos para mi todos eran violines con distintos tamaños, el profesor miro mi mano y me pregunto si me gustaría aprender a tocar Contrabajo, era la primera vez que escuchaba eso entonces acepte porque desde pequeña estoy segura que todo es ganancia en la vida